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lunes, 29 de julio de 2019

Capítulo ducentésimo octavo séptimo: "Fue un gran viaje"

Música de hoy, pues como empecé, con el Loco. Este es el último capítulo de esta serie y de nuevo suena "Cruzando el Paraíso", pero esta vez un dueto con el gran Hallyday





Pues sí amigüitos sí. Esta serie llega hoy a su fin. Por poco me dura mas que "Breaking bad" pero como dijo el filósofo, "Todo tiene un límite". Comencé a utilizar mis recuerdos de viaje como complemento para ir "rellenando" algún día de blog, en el 2015 cuando empecé con este tema. Pero pronto vi que escribir sobre un viaje es volver a viajar, volver a disfrutar del pasaje de avión y volver a revivir esos paisajes y esas situaciones que te hicieron esos momentos felices. Así que para mí uno de los "apartados" mas placenteros del blog es este, este en el que os cuento mis facundadas por esos mundos de manitú.

Empecé a contaros mis devenires por Madagascar hace dos años, a lo largo de treinta y dos capítulos. Este segundo viaje se ha prolongado un poco mas, han sido cuarenta y cuatro episodios; en total setenta y seis vivencias, setenta y seis recuerdos del mejor y mas divertido país en el que mis pobres huesos han estado. Esta parte del blog no es una guía de viajes, es un compendio de mis recuerdos y mis sensaciones a lo largo de dos viajes que supusieron mes y medio.

No se debido a que ha sido, pero Madagascar me ha cambiado un poco como persona. Ya os conté lo que yo entiendo como las "fases del viajero", fases por las que yo creo que he pasado. La primera, la de las sorpresas, la segunda la de las comparaciones, la tercera la del hastío y esta cuarta, la de la redención. Tras el primer viaje a Madagascar recuperé el placer de viajar, el deseo de volver a ir lejos y la necesidad de conocer nuevos paisajes, nuevos paisanajes y nuevos compañeros de viaje. Volví de ese primer viaje de Madagascar con el deseo de emprender nuevos viajes, cosa que hacía años que no me ocurría. Y tras ese segundo viaje, en el avión de vuelta, ya tenía decidido cual iba a ser mi próximo destino. Otro destino africano, como no podía ser de otra manera

En pocos meses, me encamino a Etiopía. A un viaje de los que a mí me gustan. Un viaje de andar, polvoriento, de disfrutar del ritmo africano, de vivir al son que marca el sol y de disfrutar de las noches estrelladas y del silencio. De sentir el frío nocturno y de sudar como una mala bestia durante el día.

Las montañas Simien, la depresión del Danakil, las iglesias excavadas en roca y el volcán Erta Ale es mi próxima meta. Y lo mejor de todo, ¿sabéis que es?; que el viaje del próximo año ya está también planteado. Con dos cojones, como cuando tenía veintipocos y las ganas de conocer el mundo era lo que guiaban mis pasos. 

He vuelto a recuperar esa ilusión. Y me siento bien. Para el próximo año, el río Yukon, el río de los buscadores de oro. El libro de Reverte; ese será uno de mis destinios en el 2020

Hace dos años una compañera de viaje dijo una frase de las que apunté en mi loca cabeza

"El dinero se recupera, el tiempo no"

Y es mas verdad que para qué. Sin dinero te puedes quedar y te puedes recuperar. Pero tus recuerdos de viajero, esos nadie te los puede quitar. Ni el recuerdo de las personas tan maravillosas que he conocido en estos  viajes a ese país de locos. Y esa frase que siempre se pronucia al final de un viaje, esa de "tenemos que volver a vernos", pues la he puesto en marcha. He vuelto a quedar y nos hemos vuelto a ver. Yoli, Claudia y Noe en diciembre. De nuevo con ellas y con Maribel y Jaime en marzo. Con Gema en mayo. Con Sheila y con Antonio, del año anterior, en semana santa....... así como escribir es volver a viajar, volver a encontrarte con tus compañeros de viaje también es volver a viajar

Jaime ha vuelto de K2. Gema de la ruta de la seda y ya está preparando otro viaje con Claudia. Yoli anda por Madagascar de nuevo y Marta por Isla Reunión. Sheila y Antonio estuvieron en Nepal, que yo les piqué la curiosidad. El canario ahí está, liado con sus oposiciones y este año dice que no viaja.

Y yo ya me he comprado una maleta nueva, que la vieja bolsa de viaje este año volvió a casa envuelta en cinta americana. La pobre a había dado de sí todo lo que podía dar. Y ahí la tengo, la nueva al lado de la vieja para que le cuente cosas y la ponga al día. Ya está preparada para embarcar rumbo a Etiopía

Estos dos últimos viajes los recuerdo con especial cariño. Fueron dos grandes viajes. Y de mi experiencia como viajero en solitario que se une a un grupo de desconocidos os voy a contar la máxima que yo aplico para mis viajes. Es simple. Solo intentar estar un poco mas pendiente de los demás que de uno mismo. Es una receta milagrosa para que un viaje salga bien

Os presento a mis compañeros de este viaje


Servidor, con Gema y Jaime


Mi mismidad, con Jaime y Maribel


Noe, Marta y Edu


Gema y Claudia


Yoli, guía y amiga

No descarto volver a Madagascar por tercera vez. Yoli me ha metido el veneno en el cuerpo con la región de Makay, una de las zonas mas solitarias del mundo. Este año ando liado, pero para el siguiente me quiero organizar e ir a ver ese andurrial

Recordad amigüitos.

"El dinero se recupera, el tiempo no"

Pero hay otra frase también muy importante

"Es importante a dónde viajas. Pero aún es mas importante con quién lo haces"

Madagascar ha sido un gran destino. Sobre todo por la compañía que tuve. Un placer y un honor haber compartido unas semanas de mi vida con todos vosotros amigos, espero que ya hayáis salido del tratamiento psiquiátrico tras aguantarme un mes y ya estéis perfectamente. 

Por siempre



lunes, 22 de julio de 2019

Capítulo ducentésimo octavo sexto: "La importancia de un nombre"

Música de hoy, las cuatro rosas de Gabinete Caligari. Que bourbon tan rico el "Cuatro rosas", que recio y que sabor





Ya os conté en el primer "episodio" de esta larga saga que ya en el aeropuerto etíope me dio en la nariz que el viaje iba a ser un gran viaje. Que el pequeño grupo que del que formaba parte se iba a llevar bien.

Soy consciente de que una de las personas mas inteligentes que he conocido soy yo mismo, como no puede ser de otra cosa. Pero aun así me puedo equivocar, y mas cuando lo que estas valorando no son elementos contables, pesables o medibles, que lo que estas ponderando son sensaciones. Así que fui cauto en mis apreciaciones y no me dejé llevar por el sentimiento. Lo normal en mí es estar un poco agazapado y esperar conocer al resto del grupo antes de mostrar la maravilla de persona que soy; es natural, dada la fragilidad de mi persona y mi caracter me tengo que dotar de un escudo protector frente al mundo

Pues eso, que tampoco soy de los que se dan a la primera

Segundo día de viaje, el día que nos tocó ver los "lavaka", los agujeros esos en la tierra. Un día largo de todoterreno a la elevadísima y mareante cifra de diez-doce por hora. Íbamos tres todoterreno, dos con nosotros y un tercero de repuesto, por si otro se estropeaba. Sabia decisión, dado que los frenos de uno de ellos se fueron a mejor vida y acabamos dos.

Como os digo, largo día de los de "transición" de los que en teoría lo único que vas a hacer es ver pasar el paisaje por la ventanilla y tragar polvo en todas sus variedades cromáticas.

Por cierto, un inciso. Recordadme que un día haga una entrada hablando de las diferentes tonalidades y texturas de los mocos, gargajos y escupitajos que pueden salir de tus alvéolos-bronquiolos-bronquios-tráquea tras diez bamboleantes horas en un camino de tierra. Es de lo mas interesante y sobre todo científico. Muy científico. Se acaba el inciso, pero esto queda pendiente

Conmigo viajaban Edu, Noe y Yolanda. En el otro Marta, Jaime, Gema, Maribel, Claudia y Frisco. En el nuestro iba casi todo el equipaje, no os penséis. Pues un momento a media tarde ese segundo día de viaje hicimos una parada técnica en ruta. Para hacer pis, en resumidas cuentas.  Me bajo de mi vehículo y veo a mis compañeros del otro coche en una animada charla. De estas en las que todo el mundo opina. Por cierto, que estudiad la composición del otro vehículo; cuatro mujeres y dos hombres, uno de los cuales es el guía que no habla español

Pues como os digo observo al grupo. Las cuatro mujeres intercambiando argumentos y Jaime con cara de "tierra trágame"

Me acerco con la intención de incorporarme a tan grata conversación. Aquello daba la sensación de ser la reunión de un sanedrín de sabios. Mientras Jaime como os digo, con cara de estar buscando un agujero profundo donde desaparecer

Y llego y escucho el profundo y filosófico tema de conversación

"Por ejemplo Gerard Butler. Ese es un prototipo de empotrador"
"Si, ese sí. O Idris Elba, ese también es un empotrador"
"¿Y qué me decís del que ha hecho la película de Acuaman?"
"Ostia...... ese, ese si que es un empotrador"

Me dirijo yo a Jaime

"¿De qué hablan?"
"De hombres. Del prototipo de hombre empotrador"
"Sandiosssss....... ¿Y llevan mucho rato?"

Jaime me mira, vi tristeza en su mirada

"Medio viaje. Medio viaje llevan con el tema a vueltas"

Y seguían poniendo ejemplos de "hombres empotradores" y "hombres que no lo son". Cada una de ellas tenía su pauta y prototipo y allá estaban venga a salir actores, cantantes y futbolistas. Cada nombre era evaluado convenientemente y se le otorgaba el título o no de "empotrador". Ahhh, por cierto, que la parte femenina de nuestro vehículo, Noe y Yoli, a la velocidad de la luz corrieron a unirse a la charla e incorporar un nuevo elenco de empotradores.

Y allá estábamos nosotros, Edu, Jaime y servidor, con cara de vaca que ve pasar al tren escuchando y no participando en tan femenina y productiva charla.

Poco a poco y llevados  por las ganas de aprender, que es lo que nos ha hecho sobrevivir como especie, entramos tímidamente a formar parte de la conversación pero con afán científico, no por cotorrear

Y quedó patente  y demostrado que no entendíamos mucho que se diga del tema ese de los "empotradores"

Volvimos a nuestros vehículos. Siguió el viaje. Y a los cinco o seis días ya habíamos formado un grupo de wasap entre los nueve. Había que ponerle nombre al grupo. Y como la conversación esa de marras de "los empotradores" se había vuelto a dar pues el nombre de guerra del grupo que hizo la Expedición Magascar del mes de septiembre de 2.019 es "empotradores Madagascar"

Así que puedo afirmar que por lo menos de nombre soy todo un empotrador. Yo, con mis treintaytantos ya cumplidos y con este cuerpazo que tengo esculpido en la dura escuela de crosstrain-Peralta

¡¡¡¡SOY UN EMPOTRADOR!!!!

Como el Butler, el Elba y el Acuaman. No voy a ser menos

Por cierto. Que la foto de perfil del grupo es un sujetador de un bikini ondeando en un mástil del barco. Muy representativa la foto de marras

lunes, 15 de julio de 2019

Capítulo ducentésimo octavo quinto: "Puedes dejarme ciego, pero entonces todavía podré andar a tientas. Puedes consumirme, pero entonces todavía seré cenizas"

Música de hoy, de la banda sonora de "Moby Dick". Peliculón de John Huston con un sobresaliente Gregory Peck.





Ya os conté hace tiempo que el amor por los viajes me viene de los libros. Y uno de los primeros que adquirí fue Moby Dick, el que cuenta la obsesión del capitán Acab por acabar con su fantasma, con la ballena blanca. La frase que encabeza la tostonada diaria es de ese libro.

Si alguna vez en alguno de vuestros viajes tenéis ocasión de hacerlo, hacedlo. El avistamento de un cetáceo en el mar es algo impresionante y que nunca olvidas la primera vez que los ves. El poderío de semejante masa de músculos moviendose con esa elegancia y esa facilidad en su medio es impresionante

Así que "no entraba en el viaje", pero como opción sí y todos decidimos echar uno de los días libres que teníamos a final del viaje en esta actividad. Curioso es eso de que en un viaje tengas algo que en el programa se denomine "día libre". Curioso digo por que se supone que si hay algo libre son las vacaciones, pero dada la intensidad que todo viajero imprimimos a nuestros viajes lo del "día libre" es que es como unas vacaciones dentro de las vacaciones. Así somos en el primer mundo

Pues eso, que el penúltimo día lo dedicamos a coger por la mañana una lancha llena de motores y dedicarnos a la búsqueda y fotografía de estos magníficos animales. También nos dijeron que era posible ver el tiburón ballena, pero que dado lo esquivo que es este gran pez eso no nos lo aseguraban.

Tras un buen rato de quemar gasolina el capitán de nuestro barco recibió por radio unas coordenadas en las que los cetáceos estaban. Igualito igualito que cuando haces un safari por tierra, en el que todas las furgonetas van conectadas y cuando un chófer encuentra algún animal que merece la pena llama a los demás y alrededor del pobre bicho se forma un corro de la patata que da pena verlo

Pues allá, en mitad del gran Índico un puño de vazahas blancos asistimos al espectáculo de contemplar a una ballena reinando en el océano

Quizás os parezca una tontería esta entrada, después de todo lo que os he contado de la isla. Pero como os digo es que lo de las ballenas solo se entiende si las ves en directo. Es imposible imaginar la magnificiencia de estos animales

Lo dicho amigüitos. Si en cualquier viaje que hagáis os ofrecen ir a verlas, id. Es impresionate

lunes, 8 de julio de 2019

Capítulo ducentésimo octavo cuarto. "Visitas a poblados"

Música de hoy, pues resulta que el año que viene  los Barón Rojo cumplen cuarenta años como banda. Mira que han dado vueltas y mas vueltas. Y como debe ser el heavy metal, un tipo cantando, otro aporreando la batería, un bajo y dos guitarras. Sin teclados. Que purista me he levantado hoy, pardiez


Foto de Edu



Hay otra gran diferencia entre visitar poblados en el África continental y en la isleña Madagascar. En la primera es el mzungu blanco el que "mira y observa" el devenir de unas personas que viven en chozas y están ahí puestos como mera atracción turística. No se que será el estar en los poblados de pigmeos, pero por lo que cuenta Sierra en sus libros sobre viajes es bastante patético verlos. Sí que he visitado poblados por Kenia, Tanzania, Boswana o Senegal y en todos es mas o menos lo mismo; sientes que estas en una representación teatral

Pues en Madagascar, para variar, es diferente. Eres tú, el vazaha blanco el que es objeto de curiosidad, de observación, de risas y de toquiteos. Eres tú, vazaha blanco, al que se le hacen preguntas, del que se ríen y sonríen, al que te señalan entre murmullos y risitas. Vamos, que eres tú el que les hace la fiesta. 

Son ellos, los malgaches de poblaciones aisladas, los que disfrutan con tu visita y te agradecen con una hospitalidad y una cortesía tremendas que hayas pasado por allá. Recuerdo el anterior viaje, en la etapa por el Pangalán, cuando visitando un poblado unas personas nos pidieron que "fuésemos a su casa, que estaba cerca". Pues dicho y hecho, y tras diez minutos de paseo, diez miserables minutos, llegamos a su pueblecito. Y allá nos pidieron encarecidamente que hiciésemos una visita al anciano de la tribu. Y como no, nos dirigimos a su casa, a una choza llena de humo por dentro dado que esas modernidades de las chimeneas allá no han llegado.

Pues ante mi estupor el anciano de la tribu, un viejo de mas de setenta años, nos agradeció nuestra visita diciendo que éramos los primeros blancos que visitaban su pueblo. Te cagas. 

En este viaje, en la fase marinera, recalamos en una pequeña bahía y allá atracamos, en una de las orillas. Esa tarde cogimos las lanchas y fuimos a visitar un pequeño pueblo enclavado en la playa. Nosotros tan contentos y los críos mas, fuimos el juguete de ellos. Allá nos dieron un dato. Ese pueblo estaba a cuarenta kilómetros de la "carretera" mas próxima, a través de una trocha en la selva que todos los años había que machetear para que la vegetación no la devorara. O a tres días de navegación en chalupa costeando

Pues allá, a tres días de cuaquier otro grupo humano, un pequeño asentamiento vivía aparte de todos en completa autosuficiencia. Alucinante en el XXI vamos

Montamos (bueno, nos montaron) el campamento en la playa a unos tres kilómetros del poblado, cenamos, bailamos aunque no os lo creáis y a dormir. Total que al otro día una hora antes de salir el sol yo ya estaba dando la puta murga por alrededor de las tiendas como perro que busca lugar para tumbarse. Decidí dar un paseo por la playa mientras esperaba a que saliera el sol. A trescientos metros del campamento empecé con un trotecillo cochinero y ya me animé a ir correteando hasta el pueblo del día anterior. Llegué todo sudado y es para ver los ojos de la gente cuando vieron aparcer al vazaha blanco del día anterior a esas horas de la madrugada. Se ve que blancos raritos habían visto, pero yo fui la novedad.

Volví al campamento y aun seguía el coro de ronquidos en las tiendas. Me puse a dar la cencerrada al cocinero y al poco fueron apareciendo el resto de los tripulantes y mis compañeros. Desayunamos como hacen los colonos, cogimos la barca y nos dirigimos al otro lado de la bahía, a ver otro poblado que era un poco mayor que el anterior. Este era ya un pueblecito con todas las de la ley.

Allá hay una ONG que está desarrollando un proyecto para proveer a esas personas de algo tan básico como es el agua clorada. Siempre os cuento que en mi monumental pueblo a principios del siglo XX la principal causa de muerte en verano era la diarrea. La gente bebía agua directamente o del río o de los regadíos y eso pues....... provoca que te vayas mucho de bareta. Y si te pilla un poco debil, te deshidratas y..... al otro barrio

Pues allá, a tres días de ningún lado, un orgulloso alcalde del pueblo nos mostró como avanzaban las obras para hacer un modesto depósito de cloración y llevar agua potable al pueblo. Amén de una incipiente instalación de saneamiento.

Ir a estos lugares es lo que tiene. Que vuelves apreciando el sabor a cloro del agua que sale por el grifo. Que aprecias el agujero del inodoro por el cual se va tu ADN tras triunfar. Que valoras un bote de gel o de champú. Y que lo valoras por que hay mucha gente por el mundo que muere por no tener acceso a agua potable

Como decía Gema, nuestra doctora, mucho se habla de las vidas que han salvado las vacunas pero muchísimas mas ha salvado algo tan humilde como es una pastilla de jabón. Y en aquellos lugares un trozo de jabón es algo muy valioso que ha venido de muy lejos.

Y por cierto, hay otra diferencia entre los pueblos malgaches y el resto de África. En Madagascar se ríen contigo y no te piden nada. En el resto de África hay que pasar por taquilla para entrar a su pueblo, que dicho sea de paso no me parece mal. Es su pueblo y hacen con el lo que quieren

Hoy os dejo un reportaje fotográfico de la vida en esos aislados poblados (fotos de Edu)






Las barcas a por leña 


La peluquería. Ved que coquetas son


Los críos con la novedad


Pelín chuleta la cría ¿No?


Edu haciendo el indio


Lo mismo es cuna que es barca


Mascarilla contra el sol


Foto de Gema. Nuestro comedor a pie de playa

Id a África. El turismo hace mucho mucho bien es estos lugares, para ellos es un apoyo tremendo.

lunes, 1 de julio de 2019

Capítulo ducentésimo octavo tercero: "Señales malgaches"

Música de hoy, al pelo me viene el grupo; Ñu y su "Ella". Ñu es de mis grupos de rock favoritos españoles. Odio el megaetiquetamiento del heavy metal; que si "death metal", que si "trah death metal", que si "gotic metal". A Ñu se le etiquetó como "metal medieval". Particularmente se le aprecia la gran influencia de uno de los mas grandes de Jethro Tull por el uso de la flauta travesera. Jose Carlos Molina fue el alma del grupo

Un gran grupo español que influenció a los Mago de Oz 


Foto de la cámara de Maribel. Digo la cámara
por que está etiquetada en el archivo del grupo Maribel
como la fotógrafo. Pero como está en la fotografía pues......


ç

La foto está tomada el día veinte del viaje, el día que salíamos de Ankarana hacia Diego Suárez. La noche anterior habíamos pernoctado en un lugar delicioso. Un pequeño camping con unos bungalows contruídos con los propios materiales que da la selva, cañas y palos, amén de alguna tela y esterilla. El sitio como os digo estaba hecho de la forma mas humilde que os podáis imaginar, pero con un gusto y un buen hacer que muchos de los que se dedican a la decoración en estas tierras del Ebro ya quisieran para sí. Enclavado en mitad de la reserva de Ankarana, a un montón de millas de ningún lugar. Un sitio magnífico, con las estrellas como techo en el aseo-ducha-retrete. 

Llegamos al sitio doblados, recuerdo que unos cuantos compañeros del viaje iban entre pochos y jodidos. Que si los mosquitos, que si mareos, que si diarreas...... vamos, lo habitual que te puedes encontrar en un grupo tras veinte días de viaje. Y lo habitual también, que servidor estuviera mas sano que una pera limonera.

Algún día os contaré la anécdota que me ocurrió en Egipto, que todo el pasaje andaba con diarrea (o mejor dicho corría) menos mi mismidad. De hecho tuve que tomar evacuol, dado que perdí mi habitual ritmo mañanero y me encontraba ligeramente pesado. Lo que ocurrió tras el evacuol os lo ahorro, no os aburro ni con tamaño, ni con textura ni con color, creo que esos detalles no viene a cuento

Bueno, que me voy por las ramas y por las tuberías.

Lo de la foto que encabeza estas líneas

Propio del bien hacer del pueblo malgache. Y de lo ocurrentes que son. Aquí en Europa tenemos nuestra señal internacional de paso de animales, la de aviso de peligro. El típico cervatillo saltante metido dentro del triángulo. Señal internacional, sea dicho de paso. Luego en España tenemos la nuestra, la de "cañada". Y esa creo que es exclusiva de nuestro país

Pues los malgaches de Ankarana a la salida del sitio donde dormimos habían apañado esa que veis. Un magnífico cebú metido dentro de la señal de advertencia de peligro.

Pero el sentido no es el de "ten cuidado no te cornee un cebú", no es ese. El sentido real es "haz el puto favor de andar al loro y mucho ojito con atropellar a los cebúes, que se te cae el pelo"

El cebú es un animal muy valioso en Madagascar. Lo trajeron los emigrantes asiáticos hace quinientos años a la isla en sus barcas, tras cruzar el Índico. Y allá se adaptó al clima de la isla. Para que os hagáis una idea, un cebú puede costar en Madagascar en torno a los mil euros. Pero dado que un malgache viene a ganar unos trescientos al año, pues haciendo las cuentas un cebú al cambio costaría en España unos cincuenta mil euros. Vamos, lo de un cochazo bueno y caro.

Y en Madagascar ocurre lo que tiene que ocurrir. Que dado que es un producto valioso, el robo es algo habitual. Y es también habitual ver a los amables pastores que te saludan con toda cortesía y con toda amabilidad con un fusil al hombro para defender sus rebaños. Vamos, que si se te ocurre intentar robar uno no tienen ningún problema en llenarte de plomo. Como está mandado, por cuatrero

De todas formas lo de la señal es todo una malgachada

"Cosas de ellos"




lunes, 24 de junio de 2019

Capítulo ducentésimo octavo segundo: "Memoria"

Música de hoy, "Memorias de jóvenes airados", de Loquillo. Puto artista está hecho


Fotos de Edu



El otro día os hablaba de los porqués de viajar a África y me dejé uno de ellos en cartera, pensando que precisamente que este porqué se merecía una entrada el solito. Hoy toca hablar de ese porqué. Viajar a África es viajar en el tiempo.

Me atrevo a hablar ya no de una barrera generacional si no de una barrera temporal entre los que ya cumplimos los cuarenta y los que no lo habéis hecho. Simplemente por que nuestra forma de vida de enanos se pareció mas a la de nuestros abuelos que a la de los que hoy tienen veinte años. Me explico

Servidor vive en un barrio de esos que se llaman "las casas baratas", de esas casitas humildes hechas con materiales humildes por gente humilde. Eso de "las casas baratas" o "casas del patronato" fue una política de vivienda que se siguió en los años cincuenta para dotar a los españoles de un mínimo de dignidad en sus viviendas. En aquellos años era mas frecuente las viviendas que no disponían de baño que las que si lo tenían. Vamos, que eso de "salir a cagar a la cuadra" era de lo mas común. Como anécdota os contaré que en un pueblo vecino se construyeron estas casas para un sector de la población que vivían en cuevas. Sí, sí, lo que os cuento. En cuevas hace sesenta años. 

Tras finalizar las viviendas parte de esas personas se negaron a abandonar sus cuevas. Pues hubo que sacarlos a la fuerza y directamente dinamitar las cuevas para obligarles a vivir en sus nuevas viviendas. Viviendas que disponían de cocina con azulejo, con baño, con saneamiento y con agua corriente. Así como espacio para construir cuadras y tener los aperos agrícolas

Pues en la España de hace sesenta años en un pueblo al lado del mío las personas preferían vivir en cuevas que en sus nuevas casas. Tiene tela

Y yo mis primeros recuerdos son salir a la calle a jugar con otros niños del barrio, que de eso no faltaba, en una calle que era..... de tierra. Tenían unas aceras de hormigón de ochenta centímetros y punto. La calzada era tierra, con el consiguiente pastel que se organizaba cada vez que llovía. Y por esas calles era mas común ver pasar un carro tirado por caballerías que un vehículo a motor.

A servidor lo lavaban en la fregadera en un barreño con agua calentada en una perola en una cocina económica. Simplemente no había calentador. Y por supuesto de calefacción ni hablamos.

Ceci, que era de los mayores del barrio, a sus doce o trece años era el encargado de ir recogiendo a toda la chavalería de cinco, seis, siete...... y se encargaba de llevarnos a la escuela. Toda una responsabilidad que era absolutamente normal. Y ya os he contado el caso de un compañero de trabajo, un albañil, que a sus ocho años en La Rioja ya era pastor de cabras y que con ellas se subía temporadas de dos o tres semanas el solito al monte, a dormir en una cabaña

En el pueblo, en la provincia y en el país mandaba uno. Por que sí. Y punto. Así era la España de hace escasos cincuenta años. 

Y no te digo nada si miras un poco mas atrás, a la época en la que nuestros padres conocieron. Mirad setenta años atras y mirad Europa. Este año hemos "celebrado" el setenta y cinco aniversario del desembarco de Normandía. Europa estaba gobernada por Franco, Hitler, Musolini y Stalin. Fijáos que cuatro patas para un banco.

Y todo esto hace escasos setenta y cinco años. Una Europa ensangrentada, violenta, salvaje, sin derechos algunos para sus ciudadanos, pobres de solemnidad, donde una persona moría en verano por una diarrea..... esto está a la vuelta de hace escasos setenta años

Viajar a África y mas concretamente a Madagascar es viajar en el tiempo. Es volver a contemplar ese mundo que era hace ochena años. Ved la foto que encabeza estas líneas. Son unos malgaches que han improvisado un campo de futbol en ese patatal sin patatas. Con tres maderos se han improvisado una portería. Esto me recuerda el salir de la escuela, el poner dos montones de abrigos que delimitaban la portería, el "echar pies" para elegir dos equipos y con un balón viejo liarnos a dar patadas. Y como no, discutir por si "era poste o no era poste" y por "si había ido por encima del larguero o no".

O ved este pillastre de aquí abajo


Ahí lo tenéis con su camión artesanal desvencijado. Y ved como lo aferra, cualquiera se lo quita. Es su único juguete, su único y preciado juguete. Como en nuestra época, en la que en Reyes había eso, un único juguete. O en la época de mis padres, en las que a mi tío le regalaron tres años el mismo caballo. Se lo daban en Reyes y a los dos días mi buena abuela lo volvía a esconder a su pesar para poder volver a regalarle algo al año siguiente. Simplemente no había dinero para comprar juguetes

O ved esta foto


Una criaja de cuatro años entreteniendo a su hermano de uno, que aun ni se anda. Lo habitual hace sesenta años, época en la que los mayores nos teníamos que encargar de los peques. Así era, y era lo habitual

Ved estas otras dos. Los críos con una cuerda, dos maderas, una bolsa de plástico y tiempo e imaginación se han improvisado una cometa. Pero no una cometa de las guapas, de las que tienen timón y las puedes volar. Una cometa de las que para que vuelen tienes que estar corriendo como un demonio dado que si no van al suelo




Viajar al África rural, a la que no es de los safaris, es viajar en el tiempo. A unas épocas de las que algunos hablan hasta con añoranza. Evidentemente allá cada cual con sus sensaciones y yo entiendo que la peña recuerde su niñez con una sonrisa. Pero hace cincuenta años era jodidamente duro vivir. Y hace setenta, mucho mas. Enfermedades, falta de todo, despotismo, necesidades...... eso era el pan de cada día del ser humano

Y sigue siéndolo en África. Eso sí, en África tienen un poco la ventaja de que "hace calor",  y que la naturaleza es muy feraz. También tiene la desventaja de de que te viene la época de tifones y se te lleva la choza y si te descuidas algún hijo.

Viajar a África es viajar en el tiempo. Y yo, ser humano o parecido que ya ha cumplido los cincuenta, no puedo menos que ver a los criajos africanos y un poco recordar como era esa España de críos de hace cincuenta. 

Mucho mas parecida a África que a la España actual. Y evidentemente, gracias a Manitú

Viajad a África. Los viajes no son baratos, pero sí que os digo que un buen viaje a África de tres semanas cuesta lo mismo que tres semanas en Ibiza a lo grande. Y lo que humanamente ganas en África comparado con lo que te va a aportar Ibiza pues...... lo dejo a criterio de cada amigüito

lunes, 17 de junio de 2019

Capítulo ducentésimo octagésimo primero: "Miradas"

Música de hoy, vamos con algo que me lleva a mi adolescencia. Uriah Heep, no el novelesco personaje de Dickens si no la impresionante banda británica. "Look at yourselt"


Las fotos de hoy son de Gema y de Edu



El otro día comí con una buena amiga y a lo largo de la sobremesa salió el tema de las vacaciones. A estas alturas del año es de las mejores conversaciones que se pueden tener dado que ya hemos pasado el cuarenta de mayo y da gusto estar por la calle con la luz que hay.

Pues eso. Que lo de siempre. Que si donde vas que si cuando vas. Y ella riéndose me soltó lo de

"A ti ni te pregunto. Tú a África ¿No?"

Pues sí amigüitos sí. Me vuelvo a África, a otro viaje por ese continente. Hace años que dejé de intentar explicar el porqué de mi amor por los viajes a ese continente. Simplemente por que no tiene explicación lógica. 

No es cómodo moverte por allá. Si pretendes ir por tu cuenta puede ser exasperante y hay que calcular los tiempos como al doble o triple. O sea que si un viaje por agencia es de quince días, por tu cuenta tienes que calcular del mes hacia adelante. Todo es jodidamente lento en esos andurriales

¿Los paisajes? Hombre, pues sí. Los paisajes son espectaculares. Pero si tú te metes por el interior de los Estados Unidos no desmerecen para nada, con la ventaja de que llegas y te vas por una buena autopista bien asfaltada y tus hoteles son mas baratos y muchísimo mas cómodos que un buen hotel africano. O si buscas la grandiosidad pues evidentemente frente a las cordillera del Himalaya o el Pamir pues...... no hay color. 

¿La gastronomía? Pues no. En África se come de lo que hay y punto. Evidentemente que en una gran ciudad hay de casi todo, pero en cuanto sales a los pueblos tu dieta se resume en una proteínica alimentación a base de arroz y pollo y la cerveza, cuando la hay, no está fresca precisamente. De hecho una cerveza fresca es un lujo

¿Ver animales? Pues sí, eso está bien. Lo que pasa que ya con mis treinta y tantos cumplidos pues no me pego yo un viaje de veinte días de parque nacional a parque nacional contemplando bostezos de león o molares de hipopótamo. Unos días están bien, eso es cierto. Pero a los quince días ya estás mas aburrido que para qué. O eres un enamorado de la fotografía de bichos o eso de ir de parque a parque es de lo mas aburrido

¿La historia y monumentos? Pues historia sí que tienen, aunque yo me atrevería a decir que es prehistoria. No os enfadéis ni me saltéis a la yugular, no menosprecio a los africanos, de hecho ya sabéis que dicen los que saben que todos venimos del Kalahari. Lo que ocurre es que la historia es desde que hay documentos escritos y en África las crónicas empiezan...... cuando los europeos empezaron a darse garbeos por el lugar. Y monumentos pues francamente no hay nada de nada. Exceptuando Egipto y Etiopía, por supuesto. 

Pero Egipto es otra cosa. Está en África a nivel continental pero es otra cosa. Inciso, por si acaso. Si queréis viajar mucho mucho mucho en vuestra vida, dejad Egipto para el final, que si no todo os parecerá pequeño. Si como yo pensáis que no merece la pena salir del pueblo y vais a hacer un único viaje en vuestra vida id a Egipto. 

¿El clima? Pues que quieres que te diga. Hace mucho calor, llueve mucho y hay cada mosquito como pollos.

¿La seguridad y la sanidad? Permitidme que me ría. De esto ni hablamos

Entonces ¿Qué carajo me hace volver una y otra vez allá?

Pues un par de cosas. La primera es que allá no tienen algo que de aquí nos sobra y es la prisa. Vivir al ritmo que marca el sol es lo mejor que puede hacer un ser humano. Levantarte cuando amanece e irte a cenar cuando oscurece es lo mas sano que puede hacer un europeo para su cabeza. Vivir al ritmo solar es lo que los humanos siempre hemos hecho hasta que inventamos la bombilla y de eso hace poco. Así que biológicamente no estamos preparados para el ritmo que llevamos. Probad, probad a vivir a ritmo solar y veréis

Y luego sus gentes. Los africanos son diferentes a todo lo que te puedes hechar a la cara. Vale, sí, todos somos diferentes. Pero tu ves a los africanos proceder en su día a día y ves que son distintos y que hacen cosas distintas. Su forma de pensar y de encarar y afrontar los problemas cotidianos no tienen nada que ver con como hacemos nosotros las cosas. Y ademas con esto de la bendita, y digo bendita, globalización el mundo cada vez es mas parecido.....excepto en África

Hoy os traigo algo mas visual de lo acostumbrado. Hoy os voy a demostrar que los africanos son diferentes. Simplemente fijáos en las miradas que Gema y Edu han plasmado en este estupendo reportaje en estos rostros de estos africanos. Fijáos con detenimiento y seguro que apreciais "algo" que los hace diferentes a nosotros

Es otro mirar



Bonanga, nuestro ahijado













Id a África. Empezad por el África cómoda, por Kenia. Y luego dejad que el veneno de ese continente recorra vuestro cuerpo. Aprovechad, que pronto África cambiará. Y me alegro por ellos, que vivirán con muchas mas comodidades. Pero si lo dejáis posiblemente estas miradas habrán cambiado.






lunes, 10 de junio de 2019

Capítulo ducentésimo octagésimo: "Me monto yo y tu te quedas en tierra"

Música de hoy, vamos con macarradas. La Frontera  y su "Judas el miserable". Un pobre tipo en el fondo




El otro día os conté que algo que hay que hacer para conocer bien un país es entrar por sus froteras terrestres. Y también os conté que lo normal en estos paises olvidados de la ONU, de manitú y de todo lo que se tercie es que los aueropuertos los tengan lo mejor posible dentro de sus posibles. Y así llegué a la conclusión de que los aeropuertos normalmente te ofrecen la "cara mas amable" del regimen. Eso sí, depende de los duro y estricto que sea ese "régimen" pues sus pobres ciudadanos están mas o menos depauperados

Recuerdo con especial cariño un viaje que hice hace muchos muchos a Rumanía. Fue el colmo de la "desplanificación". El viaje se organizó mas o menos a raíz del que habíamos hecho el anterior año por la Repúblicas Checas, Eslovacas y Hungría. Hungría nos pareció un lugar divertido, los húngaros son la leche. Así que un sábado por la tarde tomando un café se nos ocurrió algo así como (yo inicio la conversación)

"Joder, lo de Hungría estuvo bien"
"Si"
"Podíamos repetir por esa zona. La parte de la llanura no la conocimos bien  y prometía"
"Si"
"La zona del Lago Balatón fue muy curiosa"
"Si"
"Pues ya que vamos por el Balatón, cruzamos a Rumanía y vemos eso"
"Bien. Vale. El sábado que viene nos vamos"
"Bueno. Pero con tu coche, que el mío es con gasolina sin plomo y por aquellos andurriales mal"
"Vale. Paso a buscarte el sábado que viene a las cuatro de la mañana. Reservo hotel en Venecia y luego sobre la marcha"
"Venga pues. Quedamos en eso. Ya preparo yo cuatro bocadillos para el viaje"

Y así se inició otro gran viaje, con algo tan preparado como un hotel en Venecia para la primera noche y cuatro bocatas para el primer tramo. Y entre dos nos metimos entre pecho y espalda el tramo Peralta Monumental-Venecia de tirada. Salíamos a las cuatro de la mañana y a las ocho de la tarde llegábamos a Venecia.

Lo que realmente queda de un viaje son las carcajadas, y de eso hubo muchas en ese caos que era Rumanía. Sobre todo, sus carreteras, que aquello parecían patatales. Dado el caracter risueño, agradable y de pronto hacer amigos que me caracteriza, pronto empaticé con algún rumano y le pregunté el porqué de aquello. Por qué Rumanía tenía una red de carreteras tan deficiente y sin embargo en cada ciudad del tamaño de un Calahorra, un Tafalla o un Tudela disponían de aeródromo. Y con la separación que os digo. Es que tenían o aeropuerto o aeródromo cada cuarenta kilómetros

El rumano me miró y muy serio me dijo (el idioma rumano se entiende, y yo he trabajado con muchos rumanos, que ponen mucho pladur y muy bien)

"Es que Ceaucescu tenía avión"

Así de claro. El sátrapa tenía avión. Así que me hago aeropuertos para mí. El resto del país que se joda y que vaya utilizando el glorioso medio de locomoción que es la alpargata.

Pues si Rumanía estaba así, lo de Madagascar es para echar o a correr o a llorar. Ya os conté lo de la "maldita nasional sinco", pero que que las vías de comunicación malgaches son lugares donde puedes salir con tres empastes menos de los que entraste, dado los botes que pegas. Eso sí, los mandatarios malgaches no han dispuesto de tanto parné como Ceaucescu, así que muchos aeropuertos no tienen, pero haberlos los hay

El día que saltamos de Tana al norte fue de traca. Teníamos que coger el avión hacia las nueve de la mañana o así. Salimos a cenar la noche anterior y al poco de sobremesa nuestra guía nos sugirió levantarnos de la mesa y volver al hotel

"Pero si no hay prisa"
"Sí que la hay. Mañana madrugamos"
"Madrugar madrugamos todos los días"
"Pero mañana mas. Mañana salimos a las tres de la mañana"

La cara de espanto que se nos quedó a los siete fue de traca.

"¡¡¡¡A LAS TRES!!!!¡¡¡¡¿¿¿PARAQUÉ???!!!"
"Pues por que hay que estar pronto"
"Pero si el vuelo sale a las nueve. Con estar a las siete es suficiente. Y con salir a las seis también"
"Ya, ya. Eso en Madrid. Aquí hay que ir pronto"

Pues Yoli nos narró que los aviones están "a disposición" de los politicastros de turno. O sea que si a un político malgache le apetece ir a broncearse a las playas de Nosy Be mañana, directamente y sin pasar por la casilla de salida se encamina al aeropuerto, se sube al avión y a otra cosa butterfly. Y que si el avión ya iba lleno, pues uno se queda en tierra. Y normalmente es el último que ha llegado. Y que ni vale protestar ni pedir el libro de reclamaciones. Te montan en el siguiente vuelo y punto. 

Pues esta es una pequeña anécdota del vivir día a día, como decía Rambo, en Madagascar. Ya veis que eso de los derechos civiles pues queda como para...... unos pocos.

Como también decía Shakira, la cantante de la cintura dislocada

"PORQUESTOESAFRICA"

Pues así es ese lugar del mundo. Un lugar tan diferente como disparatado y divertido. Divertido para ir de turista, eso sí.

lunes, 3 de junio de 2019

Capítulo ducentésimo séptimo noveno. "El ejérsito malgache"

Música de hoy, de la banda sonora "La chaqueta metálica". Vaya mierda de traducción que hicieron del "Full metal jacket", que es el blindaje de los proyectiles de guerra. Pues eso, los marines americanos




Es curiosa la cantidad de uniformes diferentes que existen en Madagascar. A ver, que aquí en España tampoco nos podemos quejar por la biodiversidad que tenemos. Pero es que en España acabamos con cuatro cuerpos diferentes. Está la Policía Nacional, la Guardia Civil, las policías autonómicas donde proceda y la Policía Municipal de cada lugar.

Pero es que yo pienso que allá, en esa divertida isla, el tema está multiplicado por cuatro o mas. Es mareante el montón de uniformes diferentes que puedes ver. Eso sí, todos tienen algo en común. Que son o corruptos o muy corruptos o mas aun.

El primer viaje cruzamos al lado de unos barracones que eran del ejército y me picó la curiosidad por conocer como era el ejército malgache. Y este año, en un recodo del camino, mi curiosidad fue colmada.

Uno de los días de ruta, entre bote y bote, nos cruzamos con una sección del ejército malgache que alguno de mis compañeros anduvo listo y pudo fotografiar. Ahí arriba está el testimonio gráfico.

Aunque la foto puede dar pie a hacer bromas o chistes lo cierto es que no me apetece hacerlo. Solo ver el pobre equipamiento que llevan esos reclutas, o lo que sean, da idea de la pobreza que sostiene a esa abandonada isla. 

Fijaos en los ajados uniformes. En que algunos no llevan ni botas ni siquiera un triste chancleta. Que las camisas son cada una de un padre y de una madre. Y que de armamento, ni hablemos vamos. Y a todo esto, la marcialidad brilla por su ausencia.

Mas vale que esa isla está aislada y que no tienen que temer ningún enfrentamiento, que si no menuda carnicería con esa pobre gente. Que patético

Eso sí. El ejército cumple una misión. Apoyar al sátrapa de turno o quitarlo para poner a otro. Eso sí que se les da bien. Menudo gusto le tienen a los golpes de estado y a poner a presidentes títeres al mando.

Una imagen dicen que vale mas que mil palabras. Contemplar ese destacamento de jóvenes abatidos da idea de como está y como es ese pobre país.


lunes, 27 de mayo de 2019

Capítulo ducentésimo séptimo octavo: "Mas pobre, imposible"

Música de hoy, Nina Bosa y su "Poor man". Si es que son de un pobre que para qué


Foto de Gema



Ya hay gente que me pregunta ¿Pero es que te gusta todo de Madagascar?. Y la repuesta es que no, que hay algo de Madagascar que roza el espanto de feo que es 

Su capital

Antananarivo, Tana para los amigos, es una de las ciudades mas feas que te puedes echar a la cara. Es un puto caos de ruido, tráfico, contaminación y suciedad y mas suciedad. Además está enclavada entre un motón de colinas lo que hace de ella un lugar particularmente duro para vivir. Tana es la encarnación de lo feo y allá puedes ver realmente que estás en el país mas pobre del mundo al que puedes ir sin que te maten

Tana, la Ciudad de los Mil, es la encarnación de la fealdad metida bajo una boina endiablada de contaminación.

Y como todo lugar feo transmite su dureza para vivir a sus habitantes. Vivir en ese enjambre de polución y de mal gusto hace que a poco que te fijes aprecies que no es lo mismo un habitante de Tana que un malgache del campo. Como decía nuestra guía

"Ese barrio, ni pisarlo"

Además luego a mi vuelta me enteré de que en Tana se vive desde hace años una especie de guerra civil entre bandos. No un guerra tal y como la conocemos nosotros, son pobres hasta para eso. Pero sí que de vez en cuando las mafias de un barrio montan un ataque sobre el barrio vecino y no es difícil oír tiros por la noche. Tana es una ciudad agresiva que no tiene nada de positivo y de la que hay que salir pitando en cuanto puedas. 

Pero es la capital. Y si vas a un país es necesario e imprescindible conocer la capital. Así que dentro del viaje un día tocaba dar un paseo por el lugar a ver y conocer lo poco que tuvieran. 

Digamos que el lugar emblemático es el "Palacio de la Reina". Según nuestras botas se iban aproximando al citado Palacio Yoli iba desgranando un poco de la historia del país. Una historia de guerras, conquista y colonialismo, como no puede ser de otra manera en África. Y cuando llegamos al Palacio de la Reina, sito en la cima de una colina, nos encontramos con la sorpresa de que el lugar se podía visitar. 

"Joder, siempre está cerrado. En todos los años que llevo viniendo nunca hemos podido entrar"

Así que pa dentro, como no podía ser de otra forma. Nos cobraron una pequeña entrada y un guía, en un francés endiablado, procedió orgullosamente a mostrarnos "su" palacio. Digo lo del francés endiablado por que aparte de nuestra guía otras dos personas del grupo hablaban francés y se tenían que poner de acuerdo entre los tres para poder traducir. 

Y digo lo de "orgullosamente" por que de verdad que al hombre se le veía orgulloso de su historia, de su país y del monumento que nos iba a enseñar.

Entramos

Llegamos al salón principal. El corazón del palacio. El lugar mas importante históricamente de Madagascar. La reostia, vamos

Y un montón de palanganas, cubos y baldes jalonaban el suelo. El Palacio de la Reina, el mejor monumento de Madagascar, está lleno de goteras. Goteras que no pueden reparar por que....... no hay dinero

Imaginad que entráis al Escorial, a Versalles, al Hermitage...... y lo véis como yo vi ese palacio, con cubos para evitar las inundaciones. Se os cae el alma al suelo al apreciar la auténtica pobreza en la que ese país está sumido. Esa imagen, la de ir esquivando baldes por el salón principal, es la imagen que tengo del Palacio de la Reina de Antananarivo

Luego aquella tarde salimos a cenar por la ciudad. Recuerdo que nos metimos entre pecho y espalda unos tartares que quitaban el hipo. A la vuelta al hotel, a la luz de nuestros frontales dado que la luz de las farolas es testimonial, pasamos al lado de una familia que dormía en la calle. Estaban preparando su cena en una fogata que habían hecho en un cubo metálico y estabas todos arremolinados en torno al cubo para intentar calentarse un poco. Todos ellos envueltos en mantas para  combatir el frío de la noche, dado que aun siendo África Tana está a 1.300 metros de altura. Allá estaban los críos, cada uno con una escudilla esperando el turno. Eso eran todas sus posesiones, el cubo, las mantas y las escudillas

Cuando viajas a África te das de bruces con los tres grados de la pobreza. La primera es la pobreza a secas, la que te encuentras en los campos. No tienen casi nada material, pero la naturaleza es agradecida y tienen sus huertos, sus cabras y sus árboles frutales. Cierto es que cualquier enfermedad se lleva a medio poblado por delante, pero por lo menos hambre no pasan. Si vas a a ciudades te encuentras con la miseria. La miseria es tener que extender tu mano para que alguien te de unos céntimos o una mazorca con la que saciar tu hambre. En los poblados no ves miseria, entre ellos son solidarios

Pero una ciudad africana arrebata la humanidad a sus pobladores y esa solidaridad desaparece. Así que es muy muy habitual cruzarte con mendigos desdentados carcomidos por llagas y que dependen de que alguien se apiade de ellos para no morir de hambre

Y luego está la pobreza extrema. La pobreza extrema es la del miserable que está extendiendo su mano bajo una tapia, sabiendo que tras de esa tapia, a escasos veinte centímetros, alguien nada en la opulencia. La pobreza estrema es la que padece un miserable que contempla la riqueza ajena y que sabe que para el y para sus hijos eso es inalcanzable. Eso es pobreza extrema

No todo el viaje fueron risas y bromas. Aquella noche, tras haber visto por la tarde que un país no tiene recursos para afrontar media docena de goteras, al volver hablando en voz baja entre nosotros y contemplamos a aquella familia con su cubo, cesaron las conversaciones y el resto del camino lo hicimos en silencio

No era para menos. Aquella familia, al pasar nosotros a su lado, en ese momento experimentaron  la pobreza extrema.

Tana es una ciudad dura. Muy dura y muy desagradable. Pero el resto del país merece la pena conocerlo

Un par de fotos mas en las que se ve como viven en la ciudad




Foto de Edu


Foto de Gema