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lunes, 9 de junio de 2014

No sólo de Mandela vive África

¿Os acordáis de cuando Mortadelo se escapaba para no probar los inventos del profesor Bacterio? Siempre lo atrapaban o en Vitigudino, o en Penambuco o en Tanganica. Pues hoy toca este último sitio

Es curioso que para los políticos del primer mundo muchas de las referencias y de los espejos en los que se miran sean políticos del tercer mundo. Que si el Dalai Lama (sin aclarar que reencarnación, que tiene huevos la cosa), que si el Che Guevara, que si Gandhi o Mandela. 

Hay una persona que hizo más por África que Mandela. Lo que ocurre es que Mandela consiguió joder a la aristocracia blanca que mandaba y se chupó unos cuantos años de talego. Y esto es lo que contribuyó a engrandecer su, desde mi punto de vista, merecida fama. Este personaje es Julius Nyerere. Fue el hombre que sacó adelante Tanganika. 

Un hombre culto, con formación y lo mejor de todo, cargado de buenas intenciones y buena persona. Tras la independencia de Tanganika este hombre, con una sólida formación en humanidades por la universidad de Edimburgo, se hizo cargo de sacar adelante el país. Tenía una curiosa versión del socialismo, impregnada de la idiosincrasia que el paisaje africano confiere a los que en el viven. Pretendió, y consiguió, la escolarización total de la población. E intentó, y esto no lo logró del todo, erradicar el hambre y la miseria del país. Algo tenía muy claro este buen hombre, que la cultura y la educación es la base de cualquier sociedad, por eso llenó el país de pequeñas escuelas, con las sana intención de que la formación, que no el adoctrinamiento, llegasen hasta el último rincón de su pobre país.

A los tres años de la independencia unió Tanganika con Zanzibar y se fundó Tanzania. Esto ya os suena más. Y se dio cuenta que su país no podía competir con los criterios económicos mundiales. Así que, al igual que el régimen franquista pero con menos mala leche, apostó por la autarquía. 

En esto fracasó pero este hombre, y es una cosa que aún engrandece más su persona, reconoció su metedura de pata. 

El caso es que al final sacó al país de la miseria, aunque no de la pobreza. Acabó con las hambrunas y logró un buen nivel de escolarización. Apostó por el proteccionismo medioambiental y sentó las bases de lo que hoy es un destino turístico de primer orden. Y tras cesar en su cargo de presidente, volvió a su aldea en una bici vieja.

Posteriormente a su cese fue una persona muy elogiada en los círculos internacionales y su opinión respetada dentro de África

Un buen hombre. Ahhh, por cierto, la Iglesia Católica inició un procedimiento de beatificación y canonización tras su fallecimiento. 

Un buen tío

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