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Música

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martes, 31 de octubre de 2017

Sigue la marranada en nuestros montes

Música de hoy, "Wasted years", de Iron Maiden





Os hablaba ayer de esos amigos que hace años que nos los ves y que a los pocos minutos de estar con ellos parece que no ha pasado el tiempo. Y os decía que es los que me pasa con África, cada vez que que vuelvo. Que parece que no ha pasado el tiempo

Pues lo mismo ocurre con nuestro montes. Hay cosas que no cambian y una de ellas es la mierda en nuestros montes

El otro día un amigüito me pasó unas fotos hechas en la zona de los puestos de cazas de palomas que hay un poco más adelante de la puerta falsa. Si las veis pueden pasar tranquilamente por fotos del año pasado, del anterior o del .........

Y lo que os cuento es lo mismo que el año pasado

Que en general nuestros montes están bastante limpios. Que no se ve mucha mierda dejada por nadie en general ni por los cazadores en particular. Y que no vas a juzgar a todo el colectivo de cazadores por cuatro vainas de cartucho desperdigadas ni a los de la BTT por algún envase del gel tirado. Pero que esa parte de los puestos de palomeras que hay un poco más adelante de la Puerta Falsa en el monte, son una puta pena.

El personal que caza allá es que no tiene nombre lo que hace y lo que son. Restos de todo; botellas, albal, vainas de cartuchos, bolsas de plástico...... para que repetirme y para que volver a señalar todo el menú que dejan desperdigado por los alrededores de los puestos. Y cada año lo mismo si no es peor.

Como os digo, no hablo de los cazadores en general, si que lo hago de los que van a esos puestos de paloma. Da auténtico asco-pena pasar por la zona.

Y visto que esto no mejora, creo que habría que ponerle coto y nunca mejor dicho. 

Si tú alquilas cualquier local municipal normalmente te ponen una tasa y una fianza, por lo que puedas romper. Pues aquí lo mismo.

¿Cuanto cuesta mandar a unas personas de la brigada un día al monte?¿500, 600 euros?, pues a quien alquile los puestos de caza se le pone esa fianza. Y si no se mantiene la zona limpia pues se retira el derecho a cazar al alquilador del puesto, se manda a la brigada a limpiar, se paga con lo la fianza depositada y  a otra cosa. Que la única forma que tenemos de aprender en este país es cuando nos tocan el bolsillo

De verdad. Que ya vale con esta zona del monte. Que en general el monte está bastante limpio salvo por algunos puntos concretos. Y este, el de palomeras, es uno de ellos.

Os dejo el resto del reportaje






Por cierto ¿No dicen que no se puede hacer fuego?














lunes, 30 de octubre de 2017

Capítulo ducentésimo décimo "De vuelta a África"

Música de hoy, vamos con cosas de Madagascar





Ya lo dijo el viejo Albert, el gran físico, eso de que el tiempo es relativo. Hace pocos meses me reencontré con una amiga a la que hacía casi treinta años que no veía. A los diez minutos de charla, parecía que solo habían pasado unos pocos días desde la última vez que nos vimos. De ahí eso de la relatividad del tiempo. Con los viejos amigos, por mucho tiempo que haya pasado el reencuentro hace que esa distancia temporal se elimine

Eso es lo que ocurre cuando vuelves a África. Sales de tu megaaeropuerto de diseño en Europa. Sales abrigado, sobre todo si haces el viaje en los meses que a mí me gusta. Sales con prisa, como se vive en nuestro continente. Y sales avinagrado, malhumorado y estresado

Y llegas al aeropuerto africano que es tu destino. Abren la puerta del avión y te encuentras que en vez del finger que te dirige al edificio terminal, te encuentras en mitad de la pista bajo un sol de justicia y con una luz cegadora. Te encaminas a un autobús que tiene todas las trazas de haber conocido tiempo mejores hace décadas. Pasas a un destartalado edificio y vas hacia la fila de inmigración, todo con un perfecto desorden. 

Un funcionario amodorrado reparte los impresos de entrada. Otro funcionario aburrido estampa cuño tras cuño en tu pasaporte, llenándolo de sellos multicolores. Ya estás dentro. Todo dentro de un caos organizado y bajo unos ventiladores somnolientos que mueven la calima

Cruzas a buscar la renqueante cinta de equipajes, rezando eso de "jesusito de mi vida....." para que haya llegado la maleta. Cuando la recoges te maldices a ti mismo por haber dudado. Siempre llega.

Otro autobús que también conoció tiempos mejores, pero mejor que el "que llevan ellos", te recoge y te trasporta a tu hotel. Estás deseando de llegar, una hora mas en el aire y te salen plumas. Te incorporas al tráfico e indefectiblemente tu guía te dice lo de siempre

"El tráfico está imposible en.............. nos costará un par de horas recorrer diez kilómetros"

En los puntos suspensivos puede ir Dakar, El Cairo, Nairobi o como era este caso, Antananarivo. Da lo mismo, todas las ciudades africanas funcionan con el mismo desorden organizado.

Y de nuevo, la gente. La gente es lo que más te sorprende en África. En el África visitable, por supuesto. No me refiero a Mogadiscio o a Lagos. Eso es otro cantar. La gente en África tiene dos características que los hace diferentes a nosotros. Nunca tienen prisa y nunca se enfadan.

Da igual los años que lleves sin volver a África y da lo mismo el país al que llegues. África sigue siendo la misma, igual de amable, igual de sonriente, igual de hostil e igual de peculiar. Tu, te reencuentras con una vieja amiga y compruebas con placer que sigue siendo la misma seductora que siempre lo fue

Y te maldices a ti mismo por los años perdidos en los que no la has visitado y no has gozado de ella. De esa luz tan suya, de ese puto caos y ese frenesí que se vive en las ciudades y de la modorra y la paz que se respira fuera de ellas

Pero además te das cuenta de que Madagascar es otra cosa. Es otro África; mas profundo, mas rural; mucho mas africano. 

Partí de casa con dos premisas. No había leído nada sobre el país; esperaba que me sorprendiera y eso lo conseguí. A cada curva de la carretera, en cada vuelta de las sendas de trek y en cada esquina de cualquier pueblo, me esperaba una sorpresa. La otra promesa era volver a viajar con el espíritu de hace veinticinco años. Esto es, haciendo muy pocas fotos (ahhhh....... los años gloriosos de la foto analógica, en la que había que revelar y era caro) y trayendo los recuerdo en la mente en vez de en la cámara. Esto no lo pude conseguir. Aún sin quererlo, el dedo se te va al disparador. 

He vuelto de Madagascar con la clara intención de que si no hay problemas, mi próximo viaje será de vuelta a ese país. Eso sí, a los amigüitos que no conozcáis África no os lo recomiendo como primer destino. Id primero a una África mas "peliculera", la de los safaris. Es la mejor forma de empezar a conocer y a amar a este continente. Y después, lanzaos de cabeza a este caos amable que es Madagascar. 

De verdad, no se como carajo he hecho para estar cinco años sin pisar tierras africanas. He hecho el gilipollas y he perdido el tiempo.

La foto que encabeza es un maravilloso taller de reparación de bicis. Los malgaches (gentilicio de Madagascar) son listos como el diablo. Madagascar es un país que prácticamente ni exporta ni importa. Y mucho menos importa en el panorama internacional. Sus habitantes se las tienen que apañar con lo que tienen a mano y cualquier cosa es reciclada infinidad de veces. Ya os iré contando cosas curiosas de ellos

Sigo con el reportaje fotográfico. Mirad el juguete del galopín este, que magnífica BTT


Y estos críos que vinieron a saludar. 


El sistema de transporte dentro de la ciudad. El UPS local; el carro empujado. No veas la velocidad que cogen cuesta abajo. Le ponen volante y frenos, y todo tecnología propia. Ríete de las goitiberas.


Para acabar por hoy, os dejo esta foto de la pescadería local. Fijaos en el tamaño de las moscas


Este viaje ha sido genial. Os iré hablando de las noches en Madagascar, de sus playas, los canales, sus ciudades y pueblos, sus gentes (que son las ostia) y sus paisajes. De verdad, he vuelto con treinta años menos.



domingo, 29 de octubre de 2017

¡La solución para las oposiciones MIR!

Este tipo es genial. Y encima con una solución para nuestros chicos que estudian para las oposiciones MIR




Los de apple, pinchad aquí

viernes, 27 de octubre de 2017

Cosas que pasaron en Peralta Monumental hace muchos años (25)

Música de hoy, vamos con un poco de caña, vamos con Scorpions. Un grupo que hace heavy como dios manda, sin organillo y con dos guitarras. "Dynamite"




Pues sabed que en Peralta Monumental siempre ha habido personas emprendedoras. No es cosa de cincuenta años a esta parte, no. Esto viene ya de hace dos siglos. Os voy a contar historias de un personaje curioso de nuestro pueblo, un adelantado a sus tiempos, un poco visionario y que se movía como pez en el agua tanto en el mundo económico como político.

Son cosas de Pablo Jaurrieta.

Creó lo que ahora es la "Finca El Raso", que fue una explotación agrícola adelantada a sus tiempos

"En la sesión que el miércoles celebró el Consejo provincial de Agricultura, Industria y Comercio fue nombrado por unanimidad comisario del consejo D. Rafael Gaztelu

En la misma sesión fue aprobado un informe dado por la sección de Agricultura por el cual se conceden los beneficios de las colonias agrícolas a la que trata de establecerse en el término de el Raso, jurisdicción de la villa de Peralta

Muchos de nuestros lectores saben que quien trata de realizar este importante proyecto es nuestro estimado amigo el rico propietario D. Pablo Jaurrieta, quien ha hecho traer arados de vapor de los sistemas mas modernos y perfeccionados, y acomete la empresa cuya realización hará época en la agricultura navarra"

Esta noticia de de 1.884, que ya ha llovido.



jueves, 26 de octubre de 2017

Donde las mujeres amamantan monos y ardillas

Música de hoy, vamos con una del abuelo cebolleta. Labordeta, "Mar de amor"





Siempre os cuento mi amor por esas tierras africanas y lo bien que se está. Y en cuanto el tema lo permite os recuerdo que todos los seres humanos que poblamos la tierra venimos de un grupo pequeño de personas, no más de cinco mil, que hace decenas de miles de años vagaban atemorizados por las llanuras del Kalahari. Sus descendientes más directos son los San, que todavía ruedan por aquellas tierras

Aquellas personas vivían de los más básico, cazar y recolectar lo que la naturaleza daba ella sola. Evidentemente esta forma de vida obligaba a formar grupos pequeños que estuvieran en continuo movimiento; eran nómadas por obligación, cuando el sustento se acababa en un lugar se dirigían a otro y así sucesivamente

Luego, algún espabilado descubrió la agricultura. Ya no tenían necesidad de estar siempre en movimiento. Las tribus pudieron ser mayores, se pudo almacenar el grano y con ello surgió una contabilidad primitiva..... alguien se quedaba en casa cuidando de los peques mientras otros cultivaban y con ello las tribus pudieron ser mayores..... aparecieron reglamentos y luego leyes....... y poco a poco hasta nosotros luego llegó poco después la ganadería....... la industria....... los oficios......y poco a poco hasta nosotros

Y así apareció la sociedad. 

Lo que pasa que aún quedan personas por ahí que siguen igual que hace cincuenta mil años.

Un grupo de estas gentes son los Awas, una tribu amazónica de la únicamente se cree que quedan trescientos individuos. El sarampión, la esclavitud y la codicia humana es lo que ha reducido a estas buenas gentes a ese exiguo número.

El punto de parece no retorno lo alcanzaron en 2.012. En aquel entonces la tala masiva ilegal de maderas tropicales estaba acabando con sus selva, o sea, con su medio de vida. A además ya os podéis imaginar que los que manejaban la motosierra no eran precisamente hermanitas de la caridad. Awa que aparecía a quejarse de que a ver que haces cortando ese árbol, awa que moría por intoxicación de plomo.

Afortunadamente hubo una campaña a nivel internacional y el Gobierno de Brasil se puso las pilas y acabó con aquello

De todas formas esta tribu tiene una peculiaridad. Se podría llamar "la tribu donde las mujeres amamantan monos". Monos y ardillas, para ser más concretos. 

Las familias "adoptan" a los monos aulladores recién nacidos, así como a las ardillas. Las mujeres los amamantan y con ello consiguen que los bichos "sean de la familia". Y cuando crecen pues..... trabajan para ellos. Los monos son adiestrados para bajar frutas de los árboles y las ardillas se encargan de los frutos secos

La foto que encabeza estas líneas no es ningún montaje.

Es curioso ver como aun una pequeña parte de la humanidad vive de espaldas al resto. Y no os penséis que son gentes no contactadas; ni mucho menos. Muchos de ellos han vivido en ciudades, pero luego han elegido volver a sus selvas.

Estuvo en poco, pero afortunadamente han sobrevivido. En un punto muy delicado, eso sí, pero siguen ahí. Lo que ocurre es que parece que se pretende levantar la veda de la tala en las zonas donde ellos están. Si es así, será el final de los Awas.

Os dejo un enlace a las fotos de un fotógrafo que vivió con ellos


miércoles, 25 de octubre de 2017

De vuelta del viaje

Música de hoy, un poco de cosas tradicionales de Madagascar





Pues sí amigüitos, ya estoy de vuelta

He vuelto, pero sigo impregnado del espíritu "mura mura" que se respira en aquellas tierras. A ver si voy cogiendo ritmo y me pongo al día con todos ustedes.

El viaje ha sido simplemente....... fantástico. De hecho el año que viene si vuelvo a salir, dirigiré mi maleta a aquellas latitudes y longitudes. Este viaje ha sido de los mejores que he hecho

Han sido cinco años sin viajar. Y decidí que este iba a ser diferente. No leí nada acerca del país al que iba. No compré guía. No vi fotos ni mapas. Nada de nada. Esperaba que el destino me sorprendiera y así ha sido. Y esto ha sido lo mejor del viaje, he recuperado mi capacidad de sorpresa y he disfrutado de este destino como cuando tenía veintipocos años y salía de Peralta Monumental por primera vez.

Poco a poco os iré desgranando cosas y anécdotas de este país. Igual me nombran cónsul honorario.

Os contaré como son, como viven. sus paisajes, sus costumbres, la fauna, el paisaje...... he vuelto encantado de esas tierras. Iré poco a poco, como son ellos, con espíritu "mura mura", que más o menos la traducción quiere decir "tranqui tío, no me toques las narices que me estás estresando"

Por cierto, la foto que encabeza estas líneas no es mía. Aún no he descargado la cámara. Es que estoy de un mura mura que para qué.


martes, 24 de octubre de 2017

Tengo un motivo menos para escribir

Música de hoy, no podía ser de otra forma. El gran Morricone, el hombre que hace que la música sean sentimientos. "La muerte de un soldado"





Os conté hace poco que ya he entrado en la época de la resta. Es esa época de la vida en la que a final de año tienes menos de lo que tenías al principio. Y os conté que entre las personas que hemos trabajado juntos se crea un vínculo especial, como el que yo tenía con Félix, Pedro, Fernando y como no, con mi padre

Como os digo en el título amigos, tengo un motivo menos para escribir. Leo, el bueno de Leo, ha muerto tras siete años de lucha. Siete años haciendo envidos a esa enfermedad a la que uno de cada tres conoceremos. Y al final Leo, ha perdido la partida.

Y tengo un motivo menos para escribir por que sé que Leo era de los que me leía a diario y sé que le alegraba unos segundos el día y durante un ratito se olvidaba del cáncer que tenía dentro. Esa razón, el saber que estaba ayudando a alguien con mis tonterías diarias, es una de las causas por las que día tras días escribo y estoy con vosotros

El último viernes de septiembre cerré mi bolsa de viaje tras repasar que nada faltaba. Salía de viaje el domingo uno de octubre a unas vacaciones soñadas y planeadas, un viaje de los que sabía que no iba a olvidar. El sábado tenía lío, era el open de Diario de Navarra, así que tuve que dejar todo listo ese viernes que os digo. Tras cerrar la cremallera me encaminé a hacer algo que sabía que iba a ser duro, pero que era imprescindible e inevitable

Me fui a despedirme de Leo

Fueron tres horas de charla, de alguna risa y de muchos recuerdos. De rememorar los tiempos en los que junto a Jorge y Carlos andábamos metidos en el Consejo Local de Medio Ambiente. De recordar el entusiasmo con el que empezamos y como poco a poco nos fuimos desengañando. De volver a hablar de los aclareos en el monte. De la empresa. De amigos comunes. Un poco de todo  pero de nadie. Del futuro, y eso fue lo más duro

Una gran conversación. 

Tras esas tres horas, nos despedimos. Me deseó que disfrutara mucho con mi viaje y yo no fui capaz de decirle nada. Y un último abrazo y comprobar lo delgado que estaba. Nos dimos la espalda, salí de su casa y tras cerrar la cancela corrí a refugiarme en mi coche para soltar lágrimas a gusto. Ambos teníamos claro que no nos íbamos a volver a ver

Pues yo trabajé con Leo. Además compartíamos el amor por la naturaleza y habíamos plantado árboles juntos. También habíamos discutido, junto con Carlos y Jorge y Alfredo como no podía ser de otra forma, de que había que hacer y que no en nuestros montes. Y hasta hice una carrera de triathlon junto a Tere y a el. Y hasta creo que teníamos un humor parecido. Todo eso crea muchos vínculos y muy fuertes. 

Hasta siempre Leo. Echaré en falta tus fotos de calas y hortensias en el facebook.